a nuestros padres terrenales,
todos sus tiernos cuidados
y constantes bienestares.
Pero para este humilde escritor
estos son momentos tristes
pues el padre que me diste
de ti y de mí se olvidó.
Sin embargo también son alegres
porque te tengo a ti
que has estado siempre presente
y al constante cuidado de mí.
Hoy te rindo homenaje
por estar siempre a mi lado,
por amarme,
por ser mi aliado
en momentos malos
y en momentos alegres;
por darme buenos hermanos,
personas que me quieren
y me ayudan a surgir;
por mirar el futuro
aferrado a tu vivir
entre tus brazos seguro.
Gracias por animarme,
por bendecirme
y ayudarme a crecer firme.
Por hacer mis utopías
una realidad
y hacer que mis días
sean de prosperidad
y de mayor relación
con tu persona de amor,
de cariño, de perdón
y por ser mi glorioso Redentor.
Por esto y muchas cosas
que mi pluma no logra
escribir ni comprender
es que te quiero agradecer
hoy, mañana y siempre,
pues a pesar de la tristeza
de un padre terrenal ausente,
tú siempre me consuelas.
Autor:
Jorge Luis González Zúñiga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario